Andrea Becerril y Víctor Ballinas
El Senado aprobó anoche la Ley de Ingresos y la miscelánea fiscal, durante una larga sesión, en la que el PAN y el Verde (y el PRI pese a su abstención en un caso) avalaron incrementar a 16 por ciento el impuesto al valor agregado (IVA), elevar en dos puntos el impuesto sobre la renta (ISR), mantener la retroactividad de la consolidación fiscal, pero disminuir el porcentaje que los grandes consorcios deben pagar por impuestos diferidos.
La discusión más ríspida y prolongada se dio en torno a lo que legisladores perredistas, petistas y de Convergencia consideraron como la decisión de mantener los privilegios fiscales para los 422 grupos empresariales más poderosos del país, mientras se cobra a los que ya pagan impuestos.
Aquí a los ricos hay que darles estímulos, pagarles. El poder político se arrastra frente a ellos
, advirtió el senador del PRD Pablo Gómez, mientras el coordinador de su bancada, Carlos Navarrete, reclamó desde tribuna al panista Gustavo Madero que a última hora hubiera cambiado su postura para sumarse al PRI y beneficiar a los hombres del dinero.
Navarrete advirtió que ello significa que el Presidente de la República abdicó ante los poderes fácticos del país
, toda vez que, contra su discurso de los últimos dos días de que los grandes empresarios paguen los impuestos que les corresponden, en el Senado su bancada vota en sentido contrario.
En cambio, aprobar el aumento de 16 por ciento al IVA llevó menos de media hora, ya que ni priístas ni panistas subieron a tribuna y sólo escucharon impasibles las críticas de la oposición. Dante Delgado (Convergencia) advirtió que con ese gravamen se provocará más inflación y se agravará la capacidad de consumo de la población de menores ingresos.
El coordinador del PT, Ricardo Monreal, dijo que es una pena que PRI y PAN, en lugar de pensar en la población, sólo estuvieran preocupados en evitar los costos políticos de esa medida y leyó declaraciones de candidatos a diputados del tricolor, quienes en julio pasado durante sus campañas electorales ofrecieron no permitir más impuestos.
Carlos Navarrete denunció la intervención indebida de los gobernadores, y advirtió que la votación en torno a ese gravamen mostrará si somos consecuentes con los mexicanos que nos dieron su voto para llegar aquí o no lo somos
.
A su vez el también perredista Tomás Torres sostuvo que el incremento de 15 a 16 por ciento en el IVA es inconstitucional, pues no hubo una iniciativa de ley específica, porque en la Cámara de Diputados se modificó el proyecto de Calderón, sin presentar una nueva iniciativa.
Tal como habían acordado, los priístas se abstuvieron de votar el alza al IVA. Pero no sólo eso, la mayoría de los integrantes de la bancada salió del salón de sesiones y sólo permanecieron en el recinto ocho legisladores.
Por ello el IVA fue sólo aprobado por la bancada de Acción Nacional y algunos senadores del Verde. La votación final fue de 53 en favor, 28 en contra y ocho abstenciones.
Los senadores de PRI y PAN votaron juntos en el que ayer fue el tema más polémico, la consolidación fiscal. Ricardo Monreal y Pablo Gómez se enfrentaron a legisladores del tricolor y de Acción Nacional, que defendieron con vehemencia la decisión de modificar la minuta de la Cámara de Diputados en torno a la Ley del ISR.
El perredista insistió en que mientras el presidente Calderón retomó ya el discurso de Andrés Manuel López Obrador
y pide que los consorcios paguen los impuestos que les corresponden, ustedes aquí quieren ir por otra ruta y seguir con los regímenes de privilegio
.
Eloy Cantú Segovia, del PRI, y el panista Fernando Elizondo Barragán propusieron que se eliminara la retroactividad de la consolidación fiscal propuesta por el Ejecutivo, y que los diputados mantuvieron, sólo con una disminución en los porcentajes.
Argumentaron que disminuir de 10 a cinco años el periodo en que los grupos empresariales deben pagar los impuestos que adeudan tiene efectos retroactivos, y va contra la Constitución, además de que ocasionará amparos y pone en riesgo la estabilidad de la planta productiva.
Ello se desechó y lo que se aprobó por 71 votos a favor, 30 en contra y tres abstenciones, fue la propuesta del priísta Francisco Labastida, que consiste en disminuir de 40 a 25 por ciento el porcentaje de adeudo que los empresarios deben pagar en el primero de los cinco años que tienen de plazo. Después los porcentajes serán de 25, 20, 15 y 15, respectivamente.
Labastida sostuvo que es arriesgado obligar a las empresas a pagar de golpe 40 por ciento de adeudos que originalmente eran a cubrir en diez años, pues les causará problemas y se pueden perder 200 mil empleos. Además, insistió, también puede darse el caso de que algunas quiebren o sean adquiridas por consorcios extranjeros.
Monreal refutó tales argumentos y dijo que la propia Secretaría de Hacienda, mediante el Servicio de Administración Tributaria, difundió que los 422 grupos empresariales tuvieron ingresos el año pasado por cerca de 5 billones de pesos y sólo pagaron el 1.7 por ciento de impuestos.
No es justo, insistió, que las 72 mil pequeñas y medianas empresas instaladas en el país sí cumplan con sus obligaciones tributarias, paguen 28 por ciento de ISR y otros gravámenes.
Navarrete, en tanto, se confrontó con Madero. Le pidió explicaciones, ya que, denunció, todavía el jueves por la noche el panista se comprometió a votar junto con el PRD que se mantuviera el régimen de consolidación en 40 por ciento el primer año.
Madero respondió que se trataba de una acusación telenovelesca
. Al bajar de tribuna, Navarrete le fue a reclamar hasta su escaño y el panista balbuceó que, según datos que le dio la Secretaría de Hacienda, es prácticamente lo mismo que paguen 40 que 25 por ciento.
Otro perredista, Gómez Álvarez, impugnó ante el pleno esa aseveración. Dijo que la propuesta de Calderón de que los empresarios paguen 60 por ciento de los adeudos diferidos en 2010, equivale a 27 mil millones de pesos; el 40 por ciento votado por los diputados son 18 mil millones de pesos y lo que acordaron PRI y PAN, 11 mil millones.
El priísta Manlio Fabio Beltrones, en una intervención inicial, explicó que decidieron dejar la retroactividad en la consolidación fiscal y que sea la Suprema Corte la que decida si es constitucional o no.
A su vez, Francisco Labastida defendió la postura de su partido en torno a ese paquete fiscal que ayer aprobaron. Lo vemos sólo como el mal menor, pero tenemos que actuar, que evitar males mayores.
El panista Madero sostuvo que de no aprobarse esa miscelánea fiscal la crisis será peor que la de 1995, y felicitó a los integrantes de su bancada por apoyar a nuesto gobierno
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Provocación y golpes a la economía y al país
Acontrapelo de las numerosas apelaciones al sentido común, en contra de los señalamientos de diversos expertos económicos y en colisión con los intereses nacionales más evidentes, la coalición de facto que ejerce el gobierno aprobó ayer en el Senado de la República una miscelánea fiscal que incrementa en distintas proporciones los impuestos sobre la renta (ISR), al valor agregado (IVA) y a depósitos en efectivo, entre otros.
Con esas medidas se consumó un golpe a la economía popular y a las finanzas nacionales: por un lado, se trasladó a los sectores mayoritarios, que son los desfavorecidos de siempre y los más afectados por la crisis del momento, el costo de un aparato gubernamental ineficiente y frívolo; por el otro, se dejaron a salvo los privilegios de una cúpula empresarial que, como lo reconoció esta misma semana el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, no paga impuestos o bien los paga en proporciones mínimas y en condiciones de absoluto privilegio; asimismo, se eludió la aplicación de medidas de austeridad reales y honestas, manteniendo niveles de gasto que son injustificables en cualquier circunstancia, pero que en una coyuntura de crisis económica como la presente, constituyen un agravio y una burla al conjunto de la sociedad.
A la manifiesta inmoralidad de las alzas impositivas aprobadas ayer por el Senado, y cuya inspiración proviene de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, debe agregarse la improcedencia y el contrasentido de aumentar gravámenes en una situación recesiva como la que vive México, que es el país del continente que más ha resentido la crisis mundial y en el que ésta adquiere una duración más prolongada y destructiva en términos sociales.
En efecto, como lo han señalado diversos economistas destacados, los incrementos impositivos lastran al conjunto de la economía, contribuyen a prolongar y profundizar las secuelas de la recesión e inciden en la postergación de la deseada reactivación. No es casual que la mayor parte de los países industrializados hayan optado, ante las actuales dificultades, por incrementar los déficit fiscales y por lanzar, desde el sector público, estrategias de apoyo al empleo, la inversión y el consumo, es decir, exactamente lo contrario que lo hecho por el grupo gobernante de nuestro país.
La votación senatorial satisface, en suma, los desmedidos y depredadores apetitos presupuestales de gobernantes estatales y de la Federación, así como la impunidad fiscal de que disfruta, desde hace mucho tiempo, un puñado de grandes empresas, pero atenta contra la estabilidad política y la gobernabilidad, toda vez que introduce factores de irritación social insoslayables en un contexto en el que confluyen, además, el desgaste institucional, la erosión del estado de derecho y el déficit de legitimidad que viene arrastrando, de origen, la actual administración. En esa circunstancia, el paquetazo impositivo aprobado ayer en el Senado de la República por la mayoría gobernante equivale a una monumental provocación.
Paquetazo fiscal
Fisgón

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Desfiladero
Jaime Avilés

“Como a las ocho de la noche me hizo la parada frente al Metro San Cosme un señor con dos chavitos, como de 15 o 16 años. Luego supe que eran sus hijos. A las pocas cuadras el señor sacó una pistola y me dijo que me estacionara en una calle oscura. Me obligó a acostarme en el suelo; uno de los chavitos me quitó mi cinturón y me amarró las manos por detrás de la espalda, mientras el otro me ponía un cuchillo aquí en la garganta. Ya después me vendaron los ojos. No, no fue un secuestro exprés: desde esa hora y hasta las cuatro de la mañana anduvimos repartiendo cocaína; fuimos a varias vecindades de Tepito, a otros lugares como por La Merced, yo nomás oía y sacaba deducciones. El señor manejaba mi taxi y sus hijos se bajaban a entregar la droga y a cobrar el dinero. Ya casi era de día cuando me aventaron del vocho como un costal y se fueron. Hacía mucho frío y sonaba ruido de agua. No sé ni cómo me pude desamarrar, pero me quité la venda y me dí cuenta de que si hubiera tratado de levantarme así, a ciegas, me habría caído y me habría ahogado, porque me dejaron juntito al borde de una presa en el estado de México. Si esa presa hablara, quién sabe cuántos cadáveres diría que tiene allá dentro...” (Testimonio de un taxista del Distrito Federal, acerca del secuestro que sufrió en marzo de 2007, en el contexto de la guerra calderónica contra
el narcotráfico.)
II
Los campesinos deben aprender del modelo del narcotráfico. [Los mafiosos] identifican su mercado y crean su logística. ¡Ellos sí saben atender los mercados!
. Jeffrey Max Jones Jones, inventor, mercenario, abigeo, agente doble, cantante de serenatas, aviador y jugador (que) conduce viajes espaciales, administra gobiernos, sofoca insurrecciones, arregla carreras de caballos, deroga impuestos, doma tigres, y castra dinosaurios
, según su tarjeta de presentación personal. Hasta el jueves era subsecretario de Fomento a los Agronegocios de la Secretaría de Agricultura del gobierno
de Felipe Calderón.
III
En febrero de 2002, en la Unidad de Cardiología del Centro Médico Siglo XXI, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quedó terminada una sala de terapia intensiva para seis pacientes de trasplante de corazón, otra de hospitalización para ocho más y un área de oficinas. Las flamantes instalaciones no se inauguraron en ese momento porque no había dinero
para contratar personal. Corría el sexenio de Vicente Fox y México estaba produciendo los mayores excedentes petroleros de su historia y ganando, por ese concepto, más millones de dólares que nunca, pero la sala de trasplantados siguió sin estrenarse.
Terminó el periodo de Fox, comenzó el de Calderón y la sala continuó cerrada. En febrero de 2009, el doctor Alfonso Alberto Cerón Hernández, coordinador de las Unidades Médicas de Altas Especialidades (UMAE) del Siglo XXI, nombró director general de Cardiología a su amigo, el doctor Ricardo Jáuregui. Éste, ni tardo ni perezoso, vio una buena oportunidad de negocio y ordenó desmantelar los techos y muros de la sala para trasplantados y volver a construirlos, pero a un costo cinco veces mayor que el original, denuncian a esta columna médicos de ese nosocomio que piden el anonimato por temor a ser despedidos.
Jáuregui ha montado un coto de poder, en el que controla a los proveedores y a los peritos que supervisan y autorizan las compras, y todos se reparten comisiones que resultan de los precios que inflan
. Al solicitarles un ejemplo concreto, los médicos subrayaron que recientemente Jáuregui adquirió dos monitores telemétricos (o sea, que permiten verificar la temperatura, la presión y el ritmo cardiaco de un paciente a larga distancia) para la sala de terapia intensiva de la unidad de Coronarias.
En el mercado, cada monitor tiene un precio de 100 mil pesos; sin embargo, añadieron los denunciantes, Jáuregui autorizó que se pagaran 300 mil por cada uno, y lo peor es que uno era de segunda mano
. Esto, por desgracia, concluyeron, ocurre diariamente: esperamos que Daniel Karam (el director general del IMSS) ordene una investigación exhaustiva y detenga el saqueo
.
IV
Hoy, desde las 10 de la mañana, con el apoyo de las organizaciones Pro Tlalpan, Salvemos Tlalpan, Amigos del Bosque de Tlalpan y vecinos del Ajusco Medio, se efectuará una clausura simbólica de la gasolinera que en el número 4097 de la avenida Insurgentes Sur construye el empresario José Talavera Ugalde, miembro de la familia que hace muchos años posee allí los restaurantes Don Enrique y Ponte Vecchio.
La movilización se llevará a cabo en solidaridad con los vecinos de la unidad habitacional Tlalpan 2, un conglomerado de 120 viviendas en las que habitan sobre todo catedráticos de la UNAM, médicos, profesionistas de otras disciplinas y jubilados. Para ellos, la instalación de una gasolinera con tres tanques subterráneos de 100 mil litros cada uno, que dará servicio 24 horas al día, constituye, en primer lugar, una amenaza a nuestra seguridad y a nuestra salud, una agresión al medio ambiente, una violación a la Ley de Participación Ciudadana y una garantía de que el negocio causará embotellamientos continuos en un tramo de Insurgentes, de por sí estrecho debido al Metrobús
, dijo a esta columna José Luis Suárez, uno de los vecinos del conjunto, quienes decidieron organizarse como la APPO, es decir, sin líderazgos protagónicos.
Suárez añadió que, por ley, ninguna gasolinera puede estar a menos de 15 metros de una vivienda, y sin embargo, ésta va a estar separada de nuestras casas apenas por un muro de 25 centímetros. Además, para qué quieren un depósito de 300 mil litros, que es una bomba de tiempo, si en la gasolinera Leo, que está 800 metros más adelante sobre la misma avenida, el promedio semanal de ventas es de 40 mil litros. Hemos hecho ya varias peticiones a Marcelo Ebrard para que intervenga y ponga alto a esta obra que están construyendo en una zona donde hay viviendas, escuelas, comercios, hospitales y una estación del Metrobús
.
Los vecinos, aseguró, estamos dispuestos a llegar a las últimas consecuencias para detener este atropello, y si el gobierno del PRD no nos toma en cuenta buscaremos el apoyo de otros partidos
.
V
En la colonia Palmitas, en Iztapalapa, hace 19 días no hay luz. A diario se producen cinco bloqueos viales en esa delegación, donde vecinos desesperados por la falta de energía eléctrica no hallan otra forma de lograr que los atienda la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Cuando las protestas se dan en vialidades como la calzada Zaragoza, José Angel Ávila, secretario de Gobierno de Marcelo Ebrard, manda a los granaderos a golpear a la gente. Clara Brugada, titular provisional de esa demarcación, ha tenido que interponerse entre los gorilas y los inconformes para evitar la violencia. Por su parte, los técnicos de la CFE andan con la lengua de fuera, llegan a la capital desde el norte y el sur del país, y como no conocen los aparatos de Luz y Fuerza del Centro tardan en promedio cinco horas en arreglar un desperfecto que cualquier electricista del SME compondría en 20 minutos. ¿Y la huelga general para cuándo?
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