■ La cifra refleja los movimientos de septiembre
Desempleados, unos 40 mil trabajadores manufactureros
Víctor Cardoso
El sector manufacturero de transformación registró en septiembre pasado una disminución de 2.6 por ciento en el personal ocupado, mientras que se redujeron las horas laboradas en 2.4 por ciento respecto del mismo mes de 2007, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En sus indicadores del sector manufacturero, el organismo señala que la reducción porcentual de la plantilla laboral, que equivaldría a unos 40 mil trabajadores menos, se concentró entre las industrias manufactureras de instrumentos de precisión, básculas, joyas y orfebrería de plata, con una baja de 18 por ciento.
La baja producción industrial se reflejó no sólo en la reducción de la plantilla laboral, sino que además las contrataciones también se contrajeron en el mes de referencia: las de obreros cayeron en 3.2 por ciento, en tanto que las de empleados en 1.2 puntos porcentuales, según el reporte de Inegi.
Por rama de actividad, la encuesta industrial mensual realizada por el organismo arroja que en la fabricación de textiles, prendas de vestir e industria del cuero, la contracción laboral fue de 6.7 por ciento en septiembre pasado; en la industria de madera y productos de madera, bajó 4.3 por ciento; en productos metálicos, maquinaria y equipo, la contracción fue de 3.4; en la industria de sustancias químicas, derivados del petróleo, productos de caucho y plásticos, retrocedió 1.9; en la de productos de minerales no metálicos, excepto derivados del petróleo y carbón, el retroceso fue de 1.3, y en las industrias metálicas básicas, 0.8 por ciento.
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■ Convoca a resolver agravios con otras fuerzas políticas para alcanzar unidad
Aún puede el PRD llegar a acuerdos con miras a elecciones locales, sostiene Alejandro Encinas
■ Porfirio Muñoz Ledo recomienda a Jesús Ortega “memoria y congruencia”, ante su llamado
Ciro Pérez Silva
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Porfirio Muñoz Ledo, Alejandro Encinas e Ifigenia Martínez, durante la conferencia de prensa que ofrecieron al término de la mesa redonda Prevención del delito y derechos humanos, efectuada ayer en la Antigua Escuela de Medicina Foto: Francisco Olvera
Aunque ya no no hay tiempo para una alianza en los comicios federales de 2009, todavía es posible que el PRD llegue a acuerdos con otros partidos en elecciones locales, pero hay agravios que se deben resolver con esas fuerzas políticas, sostuvo Alejandro Encinas al responder a la propuesta de Jesús Ortega para buscar coaliciones electorales.
En tanto, el coordinador del Frente Amplio Progresista (FAP), Porfirio Muñoz Ledo, enfatizó que si estas alianzas no se concretaron a tiempo “no fue por responsabilidad del FAP”, y luego de agradecer la recomendación que le hiciera Ortega, “paciencia y sapiencia”, Muñoz Ledo le pidió a su vez “memoria y congruencia”, luego de recordar que históricamente las izquierdas en el mundo han promovido las coaliciones y alianzas, opción “que un sector del PRD cerró en el Senado de la República al aprobar reformas que limitan esta posibilidad”.
En conferencia de prensa conjunta, luego de clausurar el seminario Seguridad integral, en la Antigua Escuela de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, Encinas fue interrogado sobre su participación y la de Izquierda Unida en el congreso nacional este fin de semana. Respondió que espera que en este encuentro no haya, como ha sucedido históricamente, una lucha por la repartición de cargos, y adelantó que Raymundo Cárdenas hará público un pronunciamiento para fijar una posición clara que permita recuperar el rumbo del partido.
Encinas dijo también que deberán quedar representadas tanto en el secretariado como en la comisión política todas las fuerzas del PRD, aun aquellas que hayan obtenido el menor porcentaje de votos, luego de reiterar que será congruente y no aceptará ni ocupará cargo alguno, además de señalar que continuará con el movimiento al que convocó para buscar la unidad del PRD.
En tanto, Muñoz Ledo recriminó a grupos en el interior del PRD que se han encargado de propagar “falsedades” y lamentó que exista gente que tiene “debilidad” por hacerlas públicas, en alusión a la especie de que había sido despojado de sus oficinas en la sede del FAP, entre otras; no obstante, reiteró su disposición a trabajar en la consolidación de una izquierda nacional con acuerdos en los que quepan no sólo el PRD, el PT y Convergencia, sino otros partidos o expresiones políticas sin registro.
De su parte, Ifigenia Martínez destacó en la misma conferencia de prensa que ese mismo sector del PRD pretendió, contra toda lógica política e histórica, hacer una alianza electoral con el PAN, el cual, dijo, representa la antítesis de los principios que dieron origen al perredismo.
Más adelante Encinas se refirió también a las negociaciones para la distribución de espacios en el secretariado y en la comisión política del PRD. Subrayó que no interviene en dichas negociaciones, pero que al interior de Izquierda Unida estableció algunos lineamientos que espera, dijo, se reflejen en el acuerdo final.
Nuevamente negó que vaya a buscar espacios en otros partidos y enfatizó que su decisión de permanecer en el PRD fue con la idea de ejercer plenamente sus derechos políticos y buscar la unidad partidista.
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ No tener madre
■ Dos formas de llevar el dolor
■ Complicidades explícitas
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REUNION LEGISLATIVA La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados se reunió con la comisión especial para dar seguimiento a las agresiones a periodistas y medios de comunicación. En la imagen: Héctor Larios, Javier González, Emilio Gamboa, Gerardo Priego y César Duarte Foto: Francisco Olvera
Nelson Vargas ha sido honesto y congruente con su penar: no se ha prestado a manipulaciones políticas ni ha participado en montajes junto a los responsables de las desgracias denunciadas. A pesar de que su condición de ex funcionario del primer sexenio panista podría haberle empujado a alguna forma de entendimiento con la actual administración, ha sido riguroso practicante de un duelo estremecedor, sin concesiones politiqueras ni protagonismo discursivo o ceremonial. Un padre terriblemente lastimado por una realidad estructural frente a la que no caben acomodos ni caracoleos. Una víctima que luego de confirmar las impericias, desidias o complicidades de los funcionarios presuntamente justicieros no se detiene en señalar que ese actuar gubernamental no tiene madre.
Alejandro Martí, en cambio, permitió que el secuestro y asesinato de su hijo Fernando fuese convertido en hipócrita acto público de contrición y en sabidamente falaz elaboración de “compromisos” de sustancial mejoría de la seguridad pública y la justicia penal. Ese padre doliente ofreció a la clase política una valiosa oportunidad de ganar tiempo y continuar con el juego de la simulación, a más de que la explotación mediática del caso encajó a la perfección en las estrategias políticas que buscaban desplazar el tema de la creciente lucha en defensa del petróleo e instalar nuevos tópicos y realizar otras formas de movilización social, calladas, genéricas, iluminadas, silenciosamente esperanzadas en milagrosas conversiones de los malos funcionarios y políticos en personajes justicieros y bondadosos.
A cien días de lo que de inmediato fue calificado aquí como una “Faramalla acordada”, la situación es infinitamente peor. No sólo perdieron la vida en un incidente oscuro y socialmente intimidatorio dos altos funcionarios relacionados con la gobernabilidad y las reformas penales (Mouriño y Santiago Vasconcelos), sino que el procurador federal de justicia, Eduardo Medina Mora, y el secretario federal de seguridad pública, Genaro García Luna, han visto caer algunas de sus piezas burocráticas en el pantano de las sospechas y las inculpaciones. A la percepción generalizada de que la caída del jet de Gobernación fue intencional se suma la certeza procesal de que los órganos gubernamentales encargados de procurar justicia y garantizar seguridad han sido fuerte y largamente infiltrados por cárteles del narcotráfico que han puesto a su servicio la estructura oficial hasta niveles extremadamente altos.
Tratamiento especial merece el expediente del ingeniero García Luna, convertido desde el principio del actual sexenio en uno de los dos vicepresidentes informales del país: Genaro y Juan Camilo. El primero, en todo lo relacionado con lo policiaco, avasallando al procurador Medina Mora, fusionando corporaciones para tener un mando único y promoviendo modificaciones legales en busca de quedarse con un poder de facto que nunca antes ha tenido nadie por debajo de quien ocupe la casa presidencial. El segundo, en los asuntos políticos y económicos, confidente único y conductor designado de tópicos redituables.
A propósito: Anabel Hernández ha escrito Los cómplices del presidente, un libro que parte de la premisa de que “la crisis política y de inseguridad pública que atraviesa el país obliga a indagar sobre los tres principales causantes de este conflicto: Mouriño Terrazo, García Luna y Calderón Hinojosa. Los cómplices” (el texto fue terminado antes de la muerte de quien era secretario de gobernación). Además de preguntarse sobre las circunstancias en las que llegó Calderón a la Presidencia, la cooptación del IFE y las guapuras de Mouriño y sus negocios familiares, Anabel plantea, en relación con García Luna: “¿Por qué lo acusan de proteger a bandas de secuestradores y narcotraficantes? ¿Por qué los operativos contra la inseguridad no funcionan? ¿Por qué sus colaboradores más cercanos están involucrados en el homicidio de Enrique Salinas de Gortari? ¿Por qué se comienza a decir que en la SSP opera un megacártel?” Y, respecto a Calderón: “¿De quién es el velero en el que se pasea el presidente? ¿De quién es la casa donde Calderón se hospeda cuando va a Acapulco y donde dicen que Arturo Montiel y Maude Versini pasaban ratos inolvidables? ¿Cuál fue el financiamiento paralelo en su campaña, que nadie ha investigado? ¿Por que la mayoría de las veces, en lo que va de su sexenio, sus eventos públicos terminan después de la hora de la comida?”
Por lo pronto, mañana habrá un nuevo ceremonial de engaño y manipulación, cuando los poderes de la República traten de competir en la entrega de presuntas buenas cuentas. El crimen organizado sigue adelante mientras el gobierno desorganizado retrocede. Porciones importantes del país han sido sustraídas al control gubernamental, sobre todo la mártir Chihuahua, que padece la cruel violencia desatada pero también la desidia y la irresponsabilidad de las autoridades federales. Calderón recompone su equipo de trabajo metiéndose cuñas y abriéndose flancos, mientras su otro funcionario de confianza, García Luna, es golpeado políticamente desde diversos frentes, el militar, sobre todo, donde repelen la posibilidad de que se le dé más fuerza.
En ese contexto, Nelson Vargas sufre y exige, reprocha y denuncia, señalando la falta de madre de quienes no resuelven un caso notable de secuestro ni porque tienen las evidencias enfrente. Alejandro Martí, mientras tanto, organiza observatorios ciudadanos, muestra su verdadero talante en la exigencia de que le devuelvan impuestos al estilo Banamex y se muestra comprensivo y atenuado respecto a su propia frase célebre, aquella con la que pidió renuncias de quienes no pudieran con los cargos públicos. La adecuación de esa frase hoy sería: Bueno, si no pueden, pues dénles más tiempo. ¡Oscurezcamos México!
Y, mientras Chente y Martita anuncian que ya están en condiciones de casarse por el rito católico, tal vez en una zona de Asturias, ¡hasta mañana, con el yunquista mayor tomando posesión de la secretaría particular y el yunquista menor alistándose para coordinar la campaña 2009 y buscar una diputación federal!