lunes, febrero 26, 2007

Pulso Político


Columnistas

PULSO POLÍTICO
Gabriel Sánchez Andraca


Exito de la Convención Nacional Democrática
Fue un éxito la reunión de la Convención Nacional Democrática en Puebla, para dar inicio a un Movimiento Social Ciudadano, cuya finalidad será la participación política de ciudadanos al márgen de los partidos y de los políticos profesionales.
Ante el desprestigio, el terrible desgaste que en tan solo un sexenio han tenido los partidos y el de quienes a través de ellos hacen política en nuestro país, la Convención Nacional Democrática decidió convocar a los ciudadanos a organizarse para participar en política, sin tener que militar en un partido o seguir los lineamientos que les marquen prolíticos profesionales.
Se pretende movilizar a la sociedad para incidir en la vida nacional, oponiéndose a que el gobierno tome decisiones que perjudiquen al país o a la mayoría de la población.
Luchar contra la privatización de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad, conformar un frente contra los incrementos de precios en artículos básicos, contra el cobro del IVA en medicinas y alimentos; contra la privatización de la seguridad social; exigir una educación de calidad, laica y gratuita en todos sus grados, son algunos de los propósitos de los ciudadanos organizados.
El sábado pasado fue el inicio de este proceso, en un acto que tuvo lugar en el sindicato de telefonistas y que contó con un lleno total.
Alejandro Encinas, ex regente del Distrito Federal y uno de los izquierdistas más prestigiados del país, vino a exhortar a los poblanos, para unirse al movimiento ciudadano y evitar así que el gobierno panista continúe con la política neoliberal, empobrecedora que se inició con los gobiernos tecnócráticos priístas y que han continuado los panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón.
En la mesa principal estuvieron el sábado, la profesora Rosalía Ramírez, del Foro Democrático y el doctor en economía Jaime Ornelas, catedrático universitario. Asistieron todos los grupos, los grupitos y los ciudadanos que andan sueltos, sin partido, pero con ganas de tomar parte en la vida política nacional.
Se conformaron las mesas de trabajo y a partir de hoy, empezarán las discusiones sobre los diversos temas en los que harán sentir su presencia.

EL SUNTUAP, MOVIMIENTO TESTIMONIAL
La semana pasada el viejo sindicato universitario (SUNTUAP) quiso dejar testimonio de su oposición a las reformas de pensiones y jubilaciones, ya aprobadas, mediante un pequeño mítin que solo sirvió para demostrar que el Suntuap practicamente ha dejado de existir en la Universidad Autónoma de Puebla.
Con el acto efectuado para dicha protesta, a todos quedó claro que el sindicato formado cuando la UAP estaba controlada por el Partido Comunista Mexicano, carece de fuerza y de presencia en la institución y que ha quedado como un movimiento testimonial, es decir, un movimiento que solo deja constancia de su oposición a tal o cual medida, pero que no influye para nada en la toma de decisiones.
El Suntuap fue sumamente poderoso en la UAP: no se movía la hoja de un árbol, sin la autorización de sus dirigentes.
Abusó tanto de su poder, que sufrió una brutal caída que lo dejó convertido en lo que actualmente es.
LOS PANISTAS, ELOQUECIDOS POR EL PODER
Dicen que el poder es una droga terrible, que ataranta o enloquece y a los panistas ya los enloqueció.
Nunca pensaron llegar a tener el poder que tienen y como ésto ocurrió en muy poco tiempo, saltaron de la normalidad a la locura, sin conocer el atarantamiento.
Se andan espiando telefonicamente, se agreden unos a otros, solo les interesa el poder y el dinero. Hacen exactamente todo lo que por décadas le criticaron a los priístas.
José María Iguiñez Cárdenas, es un panista de la vieja guardia. Su papá, el ingeniero Manuel Iguiñiz, fue un panista jaliciense de toda la vida radicado en Puebla y junto con su esposa y sus hijos, entre ellos José María, asistían los fines de semana a las reuniones panistas, iban a los pueblos a politizar a campesinos y en las campañas en las que varias veces el ingeniero, su papá, fue candidato, se les veía repartir volantes, colocar mantas, etc.
Don Jorge Ehlinger, el actual dirigente municipal, es un panista de antes del 96, es decir, es un neopanista, de los que entraron al Partido Acción Nacional a raíz de que José López Portillo, nacionalizó la banca. Es del panismo empresarial, que se adueñó del PAN en los ochenta.
Quienes los cuestionan y piden la expulsión de ambos: del primero porque dicen que grabó la conversación de Ehlinger y del segundo por haber dicho en esa conversación, lo que dijo, son de la tercera oleada, la de los oportunistas, esos que quieren colocarse a como de lugar en posiciones de poder, donde puedan ganar mucho dinero.
Tiene razón el señor Ehlinger, esos, los oportunistas, les pueden ganar el partido. Los neopanistas se lo arrebataron a los tradicionales o doctrinarios y el neopanismo, lo puede perder a manos de los oportunistas.
Es la consecuencia de la falta de trabajo político: el PAN creció electoralmente, pero no estructural ni organizativamente. Ahora tiene necesidad de echar mano de quien sea para cubrir sus candidaturas y quienes les llegan, son políticos generalmente poco recomendables. Otra cosa sería si en vez de «guillar» se dedicaran a trabjar en serio en la organización de sus bases y sobre todo, en su ideologización. Antes eran «mochitos,» «derechistas», «reaccionarios», «conservadores», etc., ahora no son nada, aunque estén arriba. Son solo intrumentos de un yunque.

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